Intensidad: Alta (pero recuerda: la intensidad de un aroma siempre es relativa y cada lector la percibe de forma diferente.)
Cierra los ojos y vuelve a creer. Esta vela está inspirada en ese lugar donde el tiempo se detiene, las risas flotan en el aire y los sueños aprenden a volar. Nunca Jamás captura la esencia del polvo de hadas con una mezcla encantadora de manzana dulce, canela cálida y fresa brillante.
A medida que la vela arde, la fragancia se vuelve más mágica, como si un rastro de luz te guiara hacia la segunda estrella a la derecha.
La decoración completa el viaje: nubes suaves entre las cuales los niños vuelan rumbo a su aventura eterna, acompañados por un pequeño osito que simboliza la ternura y la inocencia de ese mundo donde nadie tiene que crecer.
Es una vela que huele a magia, infancia y libertad.
Los niños de corazón, sin duda, la amarán.
